Diferentes esfuerzos se vienen impulsando para conseguir que la tenga cada vez mayor protagonismo en la industria textil, la cual es conocida por ser una de las más contaminantes del mundo. La crisis ambiental y climática representa una llamada de alerta a diferentes sectores en cuanto a la conscientización y responsabilidad con el , obligando a que tanto consumidores como marcas apelen a un cambio de paradigma en muchos casos.

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En ese marco, Trome conversó con Carolina Obregón, diseñadora y consultora experta en temas de diseño y moda sostenible. Ella participó del más reciente capítulo de la serie de podcast “Lo que haces cuenta”, de National Geographic y que estuvo dedicado a la moda sostenible.

La moda sostenible se está poniendo en palestra en los últimos tiempo...

Creo que en este momento estamos en un cambio de paradigma. En mi experiencia y en los años que llevo trabajando en el tema de la moda consciente o moda sostenible, hay un cambio en el panorama, sobre todo del consumidor, que es la persona que está al otro lado y que está exigiendo que haya una trazabilidad de las marcas, que haya una transparencia. Las marcas están viendo una necesidad porque sino lo hacen, el cliente ya no come entero. En Sudamérica, hay emprendimientos que están llegando de Colombia, Chile o Argentina y hay un movimiento hacia unos procesos que sean más limpios porque nos están afectando.

¿Se puede hablar de moda tal cual se conoce popularmente y a la vez ser un consumidor consciente?

Hay una dicotomía, las dos chocan. La moda es tendencia y es llevar cosas nuevas, cosas novedosas, a un lugar. Se puede ver en una pasarela o en redes sociales. La moda es cambiante. Sí hay una moda consciente porque en estos cambios es lo que vemos que hay una trazabilidad y las personas quieren saber de dónde procede lo que se están poniendo. Antes no nos preguntábamos eso, pero ahora hay más conocimientos de esos procesos dañinos y que hay personas afectadas por ese ecosistema.

¿Cómo ves, basado en la realidad latinoamericana, los esfuerzos para impulsar la moda consciente?

El caso latinoamericano es interesante. Puedo hablar desde lo que está sucediendo en México, donde hay marcas emergentes. Hay una marca que se llama Carla Fernández, la diseñadora se llama así. Ella viene trabajando la moda lenta y es una gran referente de ver cómo no solo la moda per se, sino que también tendemos a acoger a las comunidades que nos pueden apoyar a hacer una moda más autóctona o local. Me encanta hablar de ella porque ella ha logrado ponerse a la altura de marcas internacionales y lo hace solo con materiales que vienen de México. Hay desarrollos que tienen que ver con el biodiseño.

Sí puede darse en un nivel más micro. No tenemos empresas que son tan grandes como los Zaras, pero sí hay un movimiento hacia esa moda más consciente o sostenible. Hay ciertas cápsulas que se están viendo y hay un interés de comprar local. Esa es otra manera de ser más consciente de lo que te pones, apoyar a los diseñoadores locales y a los recursos de cada país.

Imagino que debe ser complicado para los emprendedores luchar contra los paradigmas y no cerrarse las puertas a expandirse en el mercado.

Sí, lo veo más como una oportunidad porque además estás incursionando en algo nuevo, no estás replicando lo que lleva tanto tiempo y, como dicen por allí, hacen lo mismo y esperar resultados distintos no es locura. Ir en contra de la corriente y, tal vez mi experiencia es un poco eso. Creo que hay algunos resultados que son no apartir de lo que vayas a ganar en el tema económico, sino es más un sentimiento de cómo podemos cambiar el mundo y cómo podemos poner un producto que pueda poner menos impacto. Es más difícil, pero es mucho más chévere porque estás incursionando e investigando. Es una propuesta distinta y única. Creo que los diseñadores tenemos ese chip.

Finalmente, ¿qué consecuencias nivel social puede provocar el fast fashion?

Hay un ejemplo que puso la moda sostenible en el mapa fue el incidente con la caída de un edificio en Bangladesh en donde murieron más de 1123 personas. Ese fue el momento en donde empieza a entrar la moda sostenible y donde se empieza a entrar la moda sostenible. Se comienza a decir que debe tener una honestidad, trashabilidad y saber cuáles son los procesos que están haciendo. Donde mueren más de mil personas aplastadas porque les dijeron que debían continuar produciendo cosas de marcas importantess. Desde ese momento hay una importancia a nivel mundial, pasa esto y se tiene que cambiar lo que se está haciendo porque había gente que estaba siendo asesinada por hacer ropa.

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