Las reuniones en el inmueble que ocupó Pedro Castillo en Breña deberían ser indagadas, coincidieron abogados penalistas.
Las reuniones en el inmueble que ocupó Pedro Castillo en Breña deberían ser indagadas, coincidieron abogados penalistas.

Este Búho ve cómo se deteriora la imagen del presidente en solo cuatro meses en el poder. Es increíble la manera en que se dispara a los pies y cava su propia tumba. Es indefendible.

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Ante eso, no puedo dejar de recordar una sentencia del gran filósofo alemán : “La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano”. En ese plan está el ‘profe’.

No solo se rehúsa a afrontar varias situaciones que lo comprometen. Para los ‘dignos’ y oficialistas que dicen que los ‘golpistas’ no aceptan que perdieron las elecciones, es evidente que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Es un hecho grave que el presidente esté recibiendo fuera de Palacio a la representante de una empresa que poco después gana una licitación por más de 230 millones de soles. El mensaje a la Nación fue un chiste. Ni JB lo hubiera hecho mejor.

DE QUÉ HABLÓ PEDRO CASTILLO EN LA REUNIÓN

“En esas reuniones de Breña se tocan temas personales”, dijo. ¿Alguien cree que esas reuniones nocturnas y clandestinas, sin registro, con empresarios ‘non santos’, personajes de ‘negocios’ medio turbios, sirvieron para hablar del campeonato obtenido por ?

Eso se refleja ahora en las encuestas, donde el 65% de los peruanos lo desaprueba y el 62% cree que no llegará a terminar su gobierno por incapaz. Ante ese maloliente desagüe donde se encuentran miles de dólares en los baños, con ‘visitadoras’ con pinta de rumberas ingresando al ‘búnker’ para hacer ‘lobbies’ en la oscura calle de Breña, el chotano está hundiéndose en peligrosas arenas movedizas y cada vez hay más congresistas que no están dispuestos a tirarle una cuerda salvadora como semanas atrás.

¿Y qué hace el inquilino de Palacio? Se victimiza con un recurso poco creíble a estas alturas. “Me atacan porque soy un campesino, un rondero”.

PEDRO CASTILLO BAJA SU APROBACIÓN

Eso ya no le funciona porque ha bajado su aprobación en sus otroras bastiones andinos. Me recuerda al gobierno del ‘Cholo’ Toledo cuando comenzó a hacer agua con los escándalos del ‘avión parrandero’, los negociados de terrenos de sus hermanos, el oscuro papel de su ‘cajero’, el sobrino ‘Coqui’ Toledo, o los delitos del ‘Violín y ‘Filete’, las ‘ovejas negras’ de la familia.

Ante las denuncias, Eliane salía como una fiera para defenderlo: ‘Mi cholo es sano y sagrado’, bramaba. ‘Los pituquitos de Miraflores son los que nos atacan’, vociferaba. Usaba el viejo recurso del racismo al revés.

En la historia del Perú, en los últimos 36 años nos hemos dado cuenta de que la corrupción en el país no tiene nada que ver con razas: hemos tenido presidentes corruptos ‘chinos’, ‘criollos’, ‘cholos’, mestizos y hasta ‘gringos’, y todos robaron. Tampoco se trata de derecha o izquierda, sino miren el caso de Susana Villarán.

DE TOLEDO A PEDRO CASTILLO

Recuerdo que en 1994, el director de un diario popular me mandó con el fotógrafo Piero Vargas a Cabana. ‘¿Dónde queda eso?, nos dijo. ¿Quién es ese ‘Cholo’ Toledo que sube en la encuestas? Vayan y averigüen’.

Nos fuimos de Chimbote por una carretera sin asfaltar a las alturas, ruta solo para transportistas suicidas, hondos precipicios y buses destartalados llenos de pollos, chanchos y huevos. Toledo no era de Cabana, era de más adentro, un anexo llamado Ferrer, a una hora en burro.

“Allí, en esa escuelita estudió la primaria”, nos dijeron los pocos pobladores de un pueblo fantasma. En Cabana llegamos a la casa de su hermano. No tenía televisor y escuchaba, pegando el oído a un tremendo radio antiguo a tubos, la campaña de su hermano.

“Alejandro fue el genio de la familia”, nos confesó entusiasmado. Nunca iba a imaginar que años después ese señor estaría comprometido con invasión de terrenos en Lurín y se pasearía muy orondo en una recepción en la embajada de Estados Unidos, donde me reconoció y me pasó la voz.

El destino de los Toledo se torció. El ‘genio’ de la familia está a punto de ser extraditado por recibir una coima de más de ¡30 millones de dólares! de Odebrecht. Conclusión: para la corrupción no hay color, raza, credo, ni idioma, señor Pedro Castillo. Apago el televisor.

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