Jorge Ramos demostró la tiranía de Nicolás Maduro en su propia cara, algo que el dictador venezolano no le perdonará.
Jorge Ramos demostró la tiranía de Nicolás Maduro en su propia cara, algo que el dictador venezolano no le perdonará.

Este no se sorprende con la reunión en secreto que sostuvo con el dictador venezolano El chotano nunca ha ocultado su ‘corazoncito’ chavista ni castrista. Su círculo más cercano, con a la cabeza, avala las fórmulas tiranas del comunismo, una ideología política y económica que ha llevado a países como Cuba y Venezuela al abismo.

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Hoy mismo el Perú tiene en su territorio más de un millón de migrantes venezolanos que han escapado de su patria en busca de una vida digna. Este columnista conoce varios colegas llaneros que aquí se dedican a oficios tan lejanos a su profesión pero que les sirve para sostener a sus familiares que no pudieron escapar del totalitarismo.

“En Venezuela, quien tiene una opinión contraria al gobierno, quien ose investigar al dictador y sus compinches está condenado a la persecución, a vejaciones, al encierro”, me dijo una guapa periodista caraqueña hace un par de semanas. Es la verdad.

El periodismo nunca será bienvenido en un gobierno comunista, leninista, marxista, en el que se suprimen todas las libertades, como la de información y expresión. Por eso la vieja frase: el periodismo es garantía de democracia. Donde no hay periodismo no hay democracia, y viceversa.

JORGE RAMOS Y NICOLÁS MADURO

Al respecto, no puedo dejar de recordar la memorable entrevista que el mexicano Jorge Ramos, de la cadena Univisión, le hizo al sátrapa Nicolás Maduro en 2019. En aquella entrevista de 17 minutos, el ‘hijo putativo’ de Hugo Chávez quedó desnudo ante las cámaras de televisión: como un ser intolerante, malcriado, matón, acostumbrado al servilismo.

Al perder los papeles por preguntas inquisitivas, confrontativas y nada complacientes, Maduro no solo amenazó al entrevistador, sino ordenó la requisa de sus cámaras, luces, micrófonos y memorias de almacenamiento.

Jorge Ramos y su equipo de Univisión estuvieron secuestrados durante dos horas en el Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano. Intervino la embajada americana para que los periodistas fueran liberados.

La entrevista de Ramos inicia sin anestesia, con una pregunta directa a la yugular: “Usted no es el presidente legítimo, entonces ¿cómo le llamo?”. Maduro levanta las cejas, sorprendido, y coge la Constitución: “¿Tú reconoces qué es esto? Es la Constitución. Me tienes que llamar como dice la Constitución”.

Ramos no se queda callado y le increpa que 52 países no lo reconocen como presidente, que la oposición tampoco lo reconoce, que la gran mayoría de venezolanos lo considera un usurpador. Maduro asegura que su elección fue democrática, con observadores internacionales, que se trata de una campaña estadounidense.

“Tú traes una posición tomada, Jorge. Tienes que ser un poco más equilibrado. Tienes que hacer una entrevista con equilibrio. Tú tienes una posición contra la revolución bolivariana. Lo respeto. Tú eres un opositor de derecha que vive en Estados Unidos”, se altera Maduro. “Yo soy un periodista que hace preguntas”, responde Ramos. “Ojalá fuera así”, advierte el dictador.

NICOLÁS MADURO, EL TIRANO

El periodista de Univisión le muestra documentos oficiales, estudios y análisis que sustentan sus palabras. “Son tus datos. Acepto tu rol de militante de la oposición venezolana, de extrema derecha. Tú no estás como periodista. Tú eres extranjero”, increpa Maduro. Cuando el entrevistador le pregunta sobre su responsabilidad por los muertos a cargo de la policía nacional durante las manifestaciones, Maduro se va calentando, va alzando la voz.

“Tú quieres llevar el debate a algo absolutamente controvertible, a un punto en donde tratas de imponerme un ritmo de entrevista totalmente negativa para mí”, declara.

Entonces, el tirano lanza su primera amenaza: “Tú no eres periodista. No juegas limpio. Tú traes afirmaciones, acusaciones. Si fueras venezolano tendrías que enfrentarte con la justicia”.

JORGE RAMOS INCREPA A NICOLÁS MADURO

Y agrega: “Creía que venías a preguntar de situaciones en pleno desarrollo en Venezuela, no como militante opositor. Tus acusaciones son sucias. Tu entrevista ha tomado el camino de la suciedad”.

Sin embargo, la intolerancia de Nicolás Maduro llega cuando el mexicano le muestra una lista con nombres y apellidos de cientos de prisioneros políticos. “Aquí traigo una lista de más de 400 prisioneros políticos. ¿La quiere?”. “Tú y tus posiciones. No dejes nada. Tú te llevas tu basurita, compadre. Agarra tu basurita, Jorge Ramos. Vienes a provocarme. Te vas a tragar con una Coca-Cola tus provocaciones. Te felicito porque eres un provocador profesional, pero no me vas a sacar la casilla”, explota Maduro.

Cuando Jorge Ramos intenta mostrarle a Nicolás Maduro un video de venezolanos comiendo de la basura, el opresor simplemente corta la entrevista. Lo que sucedió después merece otra columna, pues increíblemente la cadena Univisión logra recuperar el material audiovisual gracias a la traición de tres integrantes del círculo más cercano de Nicolás Maduro. Me quedé corto.

Apago el televisor.

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