Del saque somos carnecita... Estoy recontra cargado y quiero que se me cruce ese árbitro chileno. Nos ha robado con ‘fierro largo’ y en nuestra propia casa. Es tan sinvergüenza que ni siquiera fue al VAR porque iba a tener que invalidar el penal. Esto nos pasa por sonsos. Por permitir que dirija un partido tan importante un tipo que ya tiene antecedentes de beneficiar a los brasileños en Copas América, Libertadores y Eliminatorias. Si con 11 era bravo enfrentar al Scratch, imagínense con 12. Espero que se eleve una queja a la CONMEBOL y nunca más veamos a este delincuente. Ya nos metieron el dedo, que no haya una segunda vez. Sí, señores...

Me parece injusto el 4-2 por el desarrollo del juego. Tres errores ingenuos e individuales nos costaron la derrota. El primero es cuando Yotún jala de la camiseta dentro del área a Neymar, el más grande teatrero del mundo. El segundo cuando Gallese sale en falso en un córner y el tercero cuando Carrillo y Advíncula van con pasividad a un balón controlable en el aire, dudan, se chocan y Richarlison nos agarra mal parados en contragolpe. En el cuarto gol ya estábamos con dos menos porque el de negro era también pupilo de Tite. Rexuxa...

Me queda una sensación de mela, de amargura. En fútbol, planteamiento y actitud estuvimos a la altura. Hasta diría que por momentos nos defendimos bien con la pelota. Creamos situaciones en los dos tiempos, golpeamos de media distancia y pudimos competir de tú a tú con una potencia. No se vio la diferencia de millones y jerarquías en la cancha hasta el minuto 83. Después se desvirtuó el compromiso. Y no va a ser...

Déjenme decir que Neymar anoche nos ganó por su estatus, de vivo y no por su categoría. Meter dos disparos desde los 12 pasos y empujar una pelota sin arquero es el deber de un delantero. Su genialidad estuvo en generar las dos faltas, una dudosa por una posible mano suya y otra inexistente. También a la hora de pedir la expulsión del ‘León’ Zambrano. Se agarraba la sien y le decía: ‘Estás loco’. Presionó y apuró a su mejor socio y fan Julio Buscuñán, quien ahí sí utilizó la tecnología. Después no desequilibró con jugadas. Tampoco Coutinho. Todo estuvo controlado hasta que el pito tiró todo el trabajo abajo. Fácil no voy a dormir. Mañana analizo en frío el rendimiento de cada seleccionado. Así es... Me voy, soy fuga.

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