“Hola hijita, ¿cómo estás?, ¿qué ha sido de ti? ¿cómo está la familia?”. Así de ceremonioso y atento con sus clientes es Willy Sánchez (62), dueño de la bodega ‘Víctor Manuel’ en

Desde que abrió su tienda en 1996, don Willy, como lo llaman sus vecinos, siempre ha demostrado tener buen humor y sobre todo preocupación por la gente que ingresa a comprar a su negocio. Quizá este sea el secreto de su éxito como bodeguero desde hace 24 años.

“Yo trabajé en atención al cliente en el Banco Central de Reserva, pero me despidieron por reducción de personal”, cuenta don Willy, quien se quedó sin trabajo, pero con toda la experiencia de interactuar con el público.

Entonces, junto con su esposa, María Guillermina, quien trabajaba en la desaparecida cadena de supermercados Monterrey, decidió abrir su bodega. Esta, pese a la competencia, se mantiene vigente gracias a la constancia, amabilidad, paciencia y buen trato con que la pareja atiende a sus vecinos, clientes y amigos.

“Mis vecinos son mis clientes y también mis amigos. Mi relación con ellos no es solo una transacción comercial, sino es algo más cercano, me cuentan sus problemas, y como yo ya tengo experiencia les aconsejo. Por eso, siempre les pregunto cómo están, me río con ellos y trato de que se sientan bien”, dice sonriente.

CONSTANCIA

Pero no todo es ‘color de rosa’. Don Willy confiesa que para que su negocio creciera como hasta ahora, trabajó de lunes a domingo sin descanso desde las 8 de la mañana hasta las 11 de la noche, incluso se saltaba el almuerzo. Sin embargo, todo le ha servido para mantener económicamente a su familia.

“Gracias a mi negocio he logrado que mis hijos estudien una carrera. Mi tienda es mi trabajo, pero también mi entretenimiento porque día a día aprendo de mis amistades. Solo pienso en cerrarla y descansar cuando vea a mis nietos profesionales”, señala con la misma sonrisa de siempre.

EL PODER DE LA AMABILIDAD

  • Trata de ser cálido, modula tu tono de voz y muestra buen humor.
  • Jamás reflejes prisas ni ansiedad.
  • Esfuérzate en conocer a los clientes y sus necesidades. En lo posible, apréndete sus nombres.
  • Haz que se sientan bienvenidos, valorados y complacidos con los productos.
  • Nunca digas no, busca una solución.

TIPS

  • Considera tu imagen personal como parte del servicio.
  • Muestra disponibilidad y convierte las quejas en oportunidades para mejorar.