Cuando lo lleves de paseo, carga siempre agua para tenerlo hidratado. (Foto: Pixabay)
Cuando lo lleves de paseo, carga siempre agua para tenerlo hidratado. (Foto: Pixabay)

Los cuidados a nuestras mascotas deben aumentar en el verano y uno de los principales puntos a tener en cuenta es prestar atención especial al tiempo en que están expuestos al sol, pues podrían sufrir de un golpe de calor.

¿Qué es el golpe de calor? Es el sobrecalentamiento corporal que pueden experimentar tanto personas como animales. En el caso de los perros, ciertas razas son más sensibles como: el bulldog francés, bulldog inglés, pug y gatos braquiocefálicos.

Según Silvia Panta, profesora de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), esto se produce cuando sobre exigimos a nuestras mascotas a actividades que generan calor corporal, en un lugar no tan ventilado o con un calor excesivo, y no se tiene la debida hidratación, ya que el cuerpo, tanto de las personas como de las animales, se compone en su mayoría de agua.

Golpe de calor: ¿Qué debemos hacer para evitarlo?

En primera la especialista recomienda evitar pasear a tu mascota cuando el sol esté muy fuerte (entre 11 a.m. y 4 p.m.) ya que podría quemarse las almohadillas plantares y darle un golpe de calor y causarle la muerte.

Cuando lo lleves de paseo, carga siempre agua para tenerlo hidratado. Los paseos no deben hacerse después de las comidas porque pueden causarle vómitos. Además, evita llevar a tu mascota a paseos muy extensos en carro ya que él no se ventila como las personas.

Procura no ir con él a la playa, el calor ahí es muy intenso. Al primer signo de agitación excesiva o desmayo, llévalo al veterinario de inmediato o báñalo con agua fría, así les bajará la temperatura corporal, que casi siempre es más de 40 grados centígrados (temperatura corporal normal es de 38.5 a 39.5).

La forma de identificar si tu mascota está padeciendo de golpe de calor es si empieza a jadear más de lo normal, la lengua en algunos casos se pone cianótica (azul), ya que no hay una correcta ventilación. "Presenta vómitos con liquido espumoso (esto podría causar una falsa deglución), hay desmayos o inmovilización de la mascota, se evidencia una tos constante, no puede respirar bien”, explica Panta.

Añade que si la temperatura del animal pasa los 40 grados centígrados puede provocar una ruptura de algún órgano funcional, y cortando su respiración y provocándole asfixia.