Conoce cuáles son los huesos que tu perro sí puede comer.
Conoce cuáles son los huesos que tu perro sí puede comer.

Muchos dueños evitamos darle huesos a nuestros perros y pueden dañar su salud. Sin embargo, no hay que olvidar que estos animalitos son carnívoros por naturaleza y tienen una dentición preparada para roer piezas óseas muy duras y sin riesgo.

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La adiestradora canina, Mercé García, advierte que los huesos cocidos son peligrosos, ya que pueden causar perforación intestinal, estreñimiento, heces con sangre o alguna obstrucción.

Lo ideal es darle huesos crudos, pues aportan calcio, fósforo y minerales. Además, a los perros les encanta por su sabor y se entretienen masticándolo por horas. Hay que tener claro que su consumo recomendado es una vez a la semana”, aclara.

Deben ser grandes, según el tamaño del can, y en formas redondeadas para evitar que se rompan. En este grupo, clasificado como huesos recreativos, están el hueso de la rodilla, el codo, el fémur y la cadera de la res, así como costillas enteras de ternera.

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Entre los huesos comestibles y fáciles de digerir están: el cuello de pollo, pavo y cordero. También alitas de pollo picadas, pata de pollo y cartílago de la pechuga del pollo.

Debes supervisarlo mientras come para poder actuar con rapidez ante cualquier eventualidad. También es importante que los huesos sean frescos y de calidad. La dieta BARF incluye huesos crudos para los perros y otro tipo de alimentos que no son procesados”, agrega.

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Señales de que tu perro siente dolor.
Señales de que tu perro siente dolor.

Si bien nuestro perro no sabe hablar, ni puede decirnos si algo le duele, tiene otras formas de expresar su dolor. Por ello debemos  que nos manda nuestra mascota para acudir rápidamente 

Especialistas de Experto Animal explican que la primera señal para saber que algo no anda bien con nuestro engreído la notaremos en su carita, pues tendrá una expresión de tristeza. Otras señales son:

JADEO EXAGERADO. El problema sucede cuando el jadeo es excesivo y viene de la nada. Esto puede significar que está pasando por un cuadro de estrés debido a algún dolor.

RESPIRACIÓN ACELERADA. Este es otro síntoma de dolor en los perros, porque al tener un malestar no saben cómo comportarse.

AISLAMIENTO Y AGRESIVIDAD. Si notas que tu perro empieza a adoptar una dinámica antisocial, es una señal de alerta.

LAMIDOS EXCESIVOS. No es normal que lo haga todo el día y en determinadas zonas de su cuerpo.

PÉRDIDA DEL APETITO. Este es un claro signo de dolor y está relacionado con varias enfermedades.

LLANTO O GEMIDOS. Estos pueden presentarse de forma constante o intermitente.

REACCIÓN AL TACTO. Si al tocarlo reacciona con un ladrido, grito, llanto, gruñido o mordisco, lo más probable es que esa zona le duela.

Es muy importante conocer a nuestro perro, sus dinámicas y personalidad, para saber en qué momento presenta un cambio.