'Cuto' Guadalupe escribe sus memorias todos los lunes en Trome.pe. Los viernes se estrena una nueva entrega de 'La fe de Cuto', su programa. En Trome.pe, por supuesto.
'Cuto' Guadalupe escribe sus memorias todos los lunes en Trome.pe. Los viernes se estrena una nueva entrega de 'La fe de Cuto', su programa. En Trome.pe, por supuesto.

¡Mi sangre! ¿Ya vieron , mi programa de los viernes? El más reciente fue con mi compadre , quien me puso en aprietos. ¡Pura Candela! Véanlo y me dicen qué tal, siempre por Trome.pe. Ahora, luego de mi columna sobre , esta vez me propuse escribir sobre algo muy serio. Me rompe el corazón cada vez que lo recuerdo. Un flagelo que se vive en el mundo y lo he vivido en carne propia: el racismo. Sí, lo he sufrido, jode y duele

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Muchos creen que, porque soy grandazo, grité y dejaba todo en las canchas, no soy sentimental. El fin de semana largo aproveché para estar junto a ‘Mamá Prince’ (mi viejita hermosa) y como yo soy el ‘conchito’ de 7 hermanos, ella siempre me engríe en su regazo. Me siento a su lado, me abraza, me hace cariñitos. Preparó canchita y nos sentamos a ver una ‘pela’: ‘Serpientes a bordo’ con Samuel L. Jackson. Se la recomiendo.

Ahí me acordé de que, hace un tiempo, el famoso actor de ‘Pulp Fiction’, ‘Los Vengadores’ y muchas más, contó que una vez, mientras comía en un restaurante con unos amigos, aparecieron cinco patrulleros llenos de policías. Los agentes entraron y les apuntaron con sus armas. La única explicación que les dieron fue que habían recibido un aviso: “Hay cinco tipos negros en una esquina con bates de béisbol”. O sea, por el solo hecho de tener la piel oscura, los acusaron. Algo parecido me pasó hace varios años, cuando era niño, un ‘cutito’.

LOS ORIGENES HUMILDES DEL CUTO GUADALUPE

Vengo de una familia de extrema pobreza, no tengo ningún problema en contar mis orígenes, los recuerdo e inflo el pecho. En total somos 10 hermanos por parte de padre. Mi papá Domingo Guadalupe se fue de la casa por otro compromiso y a mí me dejó de 5 añitos. Mi mamá María se hizo cargo de nosotros y mi hermano mayor Domingo Guadalupe Jr. pasó a ser la figura paterna.

Yo, a pesar de ser el último, era alto para un chico de mi edad. Mi mamita siempre me llevaba a donde tenía que trabajar, a veces íbamos a comprar al Centro de Lima. Recuerdo con nostalgia que agarrábamos el bus rojo de la línea 87, iba de la mano de mi viejita, pasábamos por la Calle Capón, en el Barrio Chino, a hacer las compras. Cuando quedaban unas monedas comíamos nuestro rico chaufa o tallarín saltado que vendían en la calle. ¡Qué rico! Era todo un bufé para mí.

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En otras oportunidades también me llevaba a comer unas ricas empanadas frente al Congreso en la Av. Abancay. Un manjar, una delicia para mi paladar. Para nuestra economía de esa época, era algo que podía probar una vez a las quinientas, era como un paseo al espacio. Y en una de esas sucedió.

Un buen día cuando regresábamos rumbo a mi querido Corongo pasó eso que me marcó para siempre.

DENUNCIARON DE LADRÓN A UN NIÑO DE 8 AÑOS

En ese tiempo tenía 8 años. Aún ni siquiera había ingresado a la Academia en Cantolao, pero era alto, no parecía que tenía esa edad por mi ‘tallarín’. A pesar de mi aspecto, era bien tímido. Como les decía, era el ‘engreído’ de ‘Mamá Prince’. Me gustaba ir parado, agarrado de los pasamanos para columpiarme, sentirme que siendo chibolito ya alcanzaba a llegar ahí como los adultos.

Uno vestía lo que podía, tenía una apariencia muy humilde, mi jean despintado, gastadito, un polito de cientos de lavados que heredé de uno de mis hermanos mayores y unas zapatillas de tela sin marca reconocida. En eso veo que sube un grupo de amigos: dos hombres y dos mujeres. Uno de los muchachos comienza a gritar desesperado. “¡Me han robado, me han robado!”, grita fuerte uno de ellos. ¿Dónde estaba el ladrón?

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El micro iba en movimiento, la gente volteó a mirar y él hizo todo un escándalo. Tanto era el alboroto que me asusté sin saber que pasaba en realidad. “¿Qué pasó?, ¿quién le ha robado?”, preguntaron los pasajeros. Y el muchacho que hizo toda esa bulla me señaló a mí. “¡Él me ha robado, ha sido él!”. El chofer detuvo el vehículo, la gente se me acercó.

Repito, era un niño de 8 años, no supe qué hacer. Todo un bus acusando de ladrón a un inocente chiquillo. Sí, al verme en esa situación lloré de impotencia. Sentí en carne propia que se me acusaba de algo que no había hecho y todo por mi color de piel.

¿Qué había pasado? El ‘palomilla’ había inventado toda esa escena para victimizarse y culparme. No sé si lo hizo de broma o porque tenía cólera a los morenos. Fue tan grotesco que hasta sus propios amigos le reclamaron por su actitud.

'Cuto' dio una charla a los niños de la casa hogar 'La casa de Alejita', antes de entrevistar a Roberto Guizasola en 'La fe de Cuto'.
'Cuto' dio una charla a los niños de la casa hogar 'La casa de Alejita', antes de entrevistar a Roberto Guizasola en 'La fe de Cuto'.

LA VIDA ESTA LLENA DE DESAFÍOS QUE HAY QUE SUPERAR

En ese momento, me di cuenta de que la vida sería doblemente sacrificada para mí. Que si, de por sí, la vida es complicada, yo la tendría más complicada aún. Que si está llena de desafíos que hay que superar, yo debía superar murallas. Entendí, dolorosamente, que tenía que luchar para salir de la pobreza, sobre todo, para abrirme paso a pesar del color de piel que llevo.

Los años pasaron y efectivamente afronté mi cruzada. Esa experiencia del bus no fue la única en la que el racismo me explotó en la cara. Muchas veces lo he sufrido en silencio, pero me hice fuerte, con una coraza que me protegía de aquellos insultos en los estadios o un lugar público.

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El esfuerzo valió la pena, pero a pesar del tiempo aún veo que el racismo sigue presente, a veces descaradamente y otras, solapadamente.

Ya de grande mi lucha continúa y le digo a mi gente, mi sangre, mi barrio, que acabemos con este flagelo que solo nos destruye el corazón. Si la fe, la fe, la fe es lo más lindo de la vida, el amor, el amor, el amor es el sentimiento más poderoso del mundo. Nos vemos, ya saben: todos los lunes escribo mis memorias y todos los viernes hay un nuevo estreno de mi programa ‘La fe de Cuto’. Siempre, por supuesto, en Trome.pe.

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